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sábado, 5 de junio de 2010

Poemas de PARA OÍR EL SOLFEO EXIGUO DE MI CUERPO de Matilde Granados Requejo. Palabras liminares de Roxana Crisólogo

PALABRAS LIMINARES
Uno de los aportes más importantes de la poesía escrita por mujeres en el Perú es la desacralización del imaginario poético. La idea de que existen temas que no pueden ser abordados desde la poesía tiene sus raíces más profundas en la aceptación de una estructura patriarcal de la sociedad que relega, a la esfera de lo privado y al silencio de las cuatro paredes, aquellos temas que suponen no se puede ni debe ventilar en un espacio público. La tendencia a trivializar o considerar de arte menor la poesía que no habla de los grandes temas de la literatura o la que desde perspectivas tan disímiles como el de las mujeres cuando poetizan aspectos inherentes de la vida cotidiana tan comunes y corrientes como el amor, también obedece a la idea de que existe un ámbito público, el de las ideas, donde se construye el discurso oficial poético.

Así, la sexualidad, el amor, el cuerpo, sus cambios y miserias se reservan para el terreno de lo privado. Poetizar sobre ellos, para algunos sectores de la crítica literaria, constituye un atentado al pudor. La irrupción de una promoción notable de poetas como Carmen Ollé, Mariela Dreyfus, Rocío Silva Santistevan, entre otras, significó en la década de los ochenta, a la vez que una ruptura de lo hasta entonces establecido en términos de tradición poética, la visibilización de temas históricamente ausentes en la poesía peruana. Una tradición orgullosa de un mal consabido recato y seriedad como si se tratase de ingredientes indispensables para hacer buena poesía.

Dentro de esta rica tradición, la cual indudablemente no puede verse fuera del contexto de toda la producción poética peruana, se ubica el conjunto Para oír el solfeo exiguo de mi cuerpo de la joven poeta chiclayana Matilde Granados Con versos de corto aliento pero contundentes, sin apelar a artificios lingüísticos ni velados por un preciosismo retórico, Matilde construye la geografía de un cuerpo castigado y asfixiado por la convenciones sociales, la familia, la prisión del amor, la sociedad, el mundo que se presenta como una región prohibida, como si no se fuese parte de él. Contradictoriamente, el solfeo al que hace alusión el título del libro no aparece como un apagado rumor, es sincopado, como una cascada de sugerencias o gritos de denuncia aunque luego ríe. Humor negro para dar cuenta del desencanto generacional en un iniciático siglo XXI que poco o nada ofrece a una joven mujer. Poesía rebelde y joven, juventud que no tiene que ver con la edad cronológica de la autora sino con el espíritu del libro. Juego de astucias y formas irreverentes. Para oír lo que ésta poeta quiere decir hay que despojarse de ideas preconcebidas acerca de la poesía tradicional. Bienvenida sea esta ruptura. La poesía se merece todos los riesgos posibles.

Roxana Crisólogo
Miraflores, enero de 2007.



Poemas de PARA OIR EL SOLFEO EXIGUO DE MI CUERPO

1
Deseo caminar por la ciudad
con los pies descalzos
escribiendo poemas
y en cada paso mío
ir desprendiéndome una a una
de todas mis prendas.
Que solo sea
la propia naturaleza
de mi piel la que me cubra.
Caminar riendo, despreocupada
del tiempo y de toda mi vida,
hasta llegar a un jardín cualquiera
donde pueda estirarme cómodamente
y contemplar el quieto cuerpo de una flor.

2
Aquí no hay espacio
para nada.

Solo para este constante silencio.

3
Letras blancas se han escrito
sobre hojas también blancas.

vano intento sin duda el del poeta.

12
A mis padres


De una melancólica canción
que nadie quería escuchar
dos palabras se unieron
y me procrearon.

14
Un beso
tiene la fuerza
de una tierna
y profunda
canción del mar.

15
No poder empezar
ni terminar de escribir
una triste historia
de amor.

Pero si poder vivirla.

16
Te alejaste como una hoja
se pierde a través del viento.
Desapareciste en el tiempo
como un poema mal escrito.
Caminaste rápidamente
por ese callejón oscuro,
lleno de gentes extrañas,
que no te pude alcanzar.

19
Grito tan fuerte como puedo.
Más allá de lo necesario y permitido
no importando si luego llego a herirme.
Solo quiero gritar.
Gritar muy cerca, en el oído de mamá y papá.
Gritarle al mar porque nunca llegué a nadar.
Gritarle al cielo porque hasta ahora
no nos revela su verdad
y siempre está envuelto en aquella espuma celeste,
entre telas blancas y azules.
Gritarle al tiempo por haberme
acercado a la edad de los dieciocho años.
Gritarle a mis dos únicas muñecas
pues ahora no significan nada.
Gritar, gritar y gritar
para no saber de la muerte,
para no contarle los años ala vida
para estar siempre cerca de la soledad.

Porque no todos gritan,
porque no todos quieren gritar
tan fuerte como yo deseo hacerlo en este instante.

MATILDE GRANADOS REQUEJO. Trujillo,1986, pero radica en Chiclayo casi toda su vida. Su primer encuentro con la literatura fue cuando tenía 14 años, edad en la que se hizo acreedora de un puesto en el Concurso Lundero. El año 2007 publica su primer poemario Para oír el solfeo exiguo de mi cuerpo. Ha participado en diversos eventos literarios entre ellos la 28ª Feria del Libro Ricardo Palma en Lima, Feria del Libro de Tarapoto (2009). I Encuentro de Poesía Feminópolis, Trujillo (2010), I Encuentro Nacional de Grupos Literarios en la PUCP (2010) entre otros eventos. Sus poemas han sido publicados en diversos medios de difusión literaria como la revista Cinosargo.
Actualmente escribe su segundo libro de poemas.

jueves, 3 de junio de 2010

Signos: Antología poética 2006 - 2007. Por el Poeta Ricardo Musse Carrasco

El grupo literario lambayecano Signos eclosionó hace cuatro años. Son cuatro sus miembros fundacionales. La mayoría son coetáneos escriturales, paridos generacionalmente a fines del siglo pasado. He allí su empatía vital y literaria. Han editado dos florilegios que aglomera su evolutiva poética. Advierten, no cabe duda, una apasionada convicción de la potencialidad humanizadora que podría acarrear la literatura.

Acto seguido, volcaré unas cuantas palabras referidas a su primera antología grupal, editada hace tres años que, dicho sea de paso, nos notifica los versos de los vates, tramitados éstos los años 2006 - 2007.

En el corpus de José Antonio Abad Ascurra, se metabolizan pesimistas certidumbres, donde reacciones vitales perturbadas desencadenan oscuros escepticismos, y cuyo determinante catalizador (que acelera el fatalismo del enunciador) es la envilecida ontología de todo lo existente; pues el mundo cansa y duele entre los ojos la certeza.

Para efectivizar esta tarea verbal, el enunciador delinea una voz que advierte y que interpela, a fin de esclarecer la esencia que nos constituye y que –de igual modo- configura la angustiante inercia que moviliza nuestros latidos.

Su tono es reflexivo: Son sus rigurosas abstracciones (y no tanto la intermediación afectiva) las que engendran sus versos; seguramente, por eso, en ellos se trasunta concluyentes sentencias. Aparejados, además, con una mortuoria temática, donde el ser, la muerte se ha codificado en los versos más escatológicos:

“… afrontamos el último ritual
que nos permite la muerte.”

“En la calle la muerte controlaba los semáforos,
invadía las casas
con su nombre abominable.”

Porque “Absuelves el día pagano de los muertos,
el soberbio silencio de sus bocas,
el calendario indescifrable de sus sueños blancos.”

“No hay olvido.
No conoce tu lenguaje otro secreto
que la muerte incorruptible de los cuerpos.”

El discernimiento metapoético también representa un tema omnipresente en la descreída conciencia de José Antonio Abad Ascurra; para él, el poeta –ángel nocturno– es –entre otros insulares e inútiles roles– el que nombra las cosas para vaciarlas de la inercia.

En Ronald Calle Córdova rastreamos ciertas alusiones bíblicas, enmarcadas dentro de situaciones descristianizadas. Esto le da a ciertos versos, cierta pátina meditabunda. En su visión, el hombre tiene un destino de polvo: ¿Ves cómo se edifica el polvo? Tu aliento queda convertido al polvo…, esto es, el hombre se encuentra flanqueado por la decadencia y la oscuridad: Hacia atrás sólo tinieblas:…

Su pluma también cavila acerca del ser poético: Para él, el poeta infunde, dentro del seno de la palabra, novísimas significaciones; aunque, a veces, hasta nuestra voz está harta de vocablos, porque ¡es menos triste mendigar un pan a suplicar una palabra!

Empero, la poética de Ronald Calle Córdova requiere imperiosamente superar sus evidentes falencias: Fallida asociación de imágenes contradictorias, carencia de filigrana en los versos y unas significaciones verbales que no llegan a configurarse plenamente.

Por otro lado, la poesía de César Boyd Brenis, es de una vertiginosa epicidad existencial; requiriendo para su incesante plasmación, de unos versos dilatándose, expandiéndose con sus autárquicos impulsos rítmicos, alargándose con sus sígnicas resonancias; evitando, por todos los medios retóricos, asfixiarse con sus propias vorágines discursivas.

César Boyd Brenis, fulgura sus mejores logros en la prosa poética, donde vuelca toda su parafernalia intuitiva: Abrumándonos, dejándonos perplejos, eclipsándonos, y dejándonos –finalmente– ensimismados. En sus poemas no vierte semejantes resultados. Para muestra, un botón estilístico:

“Nada en la poesía -cada quien con su tortura- y en la poesía sólo hay luz para mentes alejadas de la Tierra, aparte de eso, sólo hay nada: el dolor en la nada es transparente. La nada es menos común que la realidad, es más firme que los mitos y las mentiras, para despejar desde su vertiente los farsantes faros del destino, para señalar el fango que es obra de la realidad, y el fango, unido a todo lo demás, se hace todo lo demás, se hace lo que no debía existir pero existió, se hace la palabra fango fuera del fango. Ahora estoy en la nada que existe, en la nada de la poesía que es como la palabra fango en la eternidad. Y la nada causa todas las preguntas de la muerte, cuando se demuestra su producto en el espejo.”

Los poemas de Cromwell Pierre Castillo Cabrejos, se hacen visibles para mostrar su vigorosa estabilidad, que es causada por el dinamismo de un conjunto de características endógenas.

Las palabras que derrama el poeta, poseen un calor verbal que permite regular rítmicamente sus versos; evitando, diestramente, cambios bruscos que desestabilicen su fluencia discursiva.

Cuando las palabras mutan sus estados anímicos, según cómo se distribuya la masa emocional dentro del volumen textual, se observa que ciertos segmentos versísticos se contraen; y otros, se esparcen; y, algunos, evidencian un poderoso efecto refrigerante. Y esto se debe, también, a que sus palabras disolventes tamizan la intensidad de la interacción entre esas verdades absolutas imbuidas dentro de la oceánica alma humana.

Los fonemas y las grafías que configuran las palabras del encomiable poemario Voces paralelas contra lo seco; por su alto grado de cohesión interna, producen fuertes vínculos entre los versos; lo que explica, sin lugar a dudas, la estructura estable de sus poemas.

“Esta vez
su disposición adquiere la forma de mi lenguaje,
es decir,
su aspecto se hace universal desde mi boca.
De todas sus posibles determinaciones,
aquí, en lo habitable,
sólo se espera su adaptabilidad;
después de esto,
quizá ella deba ser algo que no comprenda.
Pero lo no comprendido
se explica también a partir de mi desorden:
Silenciosa ventaja suya
la de enturbiar mi contenido.
Todo forma y se deforma
magníficamente
a partir de su espacio,
entonces,
de mi voz a lo insondable,
ella
es un poema
transmutando
sus abismos.” (Agua I).

Aprovecho estas últimas líneas, para agradecer a los signosianos por incorporarme a su grupo, junto a Mario Morquencho, Wilfredo Gonzáles, Marco Fonz, Robert Jara, César Olivares y otros más, en esta su nueva etapa (ecuménica, por cierto). No se imaginan lo bien que me han hecho sentir. Toda vez que, aquí en Sullana (y también en Piura, por qué no decirlo) estos mezquinos artistas, ni los de la guardia vieja ni los de la nueva hornada, nunca han valorado realmente mi obra literaria (pues, aún siguen ninguneándola, egoístamente) y, aun peor, traicionaron ignominiosamente mi amistad, apropiándose de mis pertenencias afectivas, escarneciéndose de las tragedias familiares por las que atravesé, avalando –cobardemente– fornicantes latrocinios; es por eso que, ahora, (aunque siempre lo he propugnado) exijo, al artista íntegro, una profunda ética que se confraternice con uno de los valores más sublimes de nuestra aún sobreviviente humanidad: La Lealtad.

Ricardo Musse Carrasco.
Poeta.
Sullana, 29 de mayo 2 010.

jueves, 27 de mayo de 2010

Primera publicación de ELEFANTE EDITORES: “ANTOLOGÍA DE LA NUEVA POESÍA CUBANA 1970 – 2010”. Compilación de Raúl Heraud Alcázar

PRIMERA PUBLICACIÓN DE ELEFANTE EDITORES: “ANTOLOGÍA DE LA NUEVA POESÍA CUBANA 1970 – 2010” DE RAÚL HERAUD ALCÁZAR

“Elefante Editores” se complace en anunciar al público lector la aparición de su primer lanzamiento y libro publicado: “ANTOLOGÍA DE LA NUEVA POESÍA CUBANA 1970 – 2010”, trabajo realizado por el poeta peruano Raúl Heraud Alcázar.

“Elefante Editores” es una joven editorial peruana con mucho punche que pondrá en circulación una serie de libros que figuran dentro de su catálogo de publicaciones para este año 2010. La idea nuestra es promover y/o difundir a los nuevos valores de la literatura nacional, vincularnos más de cerca con “todas las sangres, todas las letras y toda la poesía que se desarrolla dentro y fuera del país”, pero sobretodo, aspiramos a tejer muchos sueños e ideales con ese “amor a los libros” y ese “hambre de leer” que se debe despertar como una imperiosa necesidad en la nueva generación de lectores que se construye en el Perú.

“ANTOLOGÍA DE LA NUEVA POESÍA CUBANA 1970 – 2010” de Raúl Heraud Alcázar será presentado en sociedad este viernes 28 a las 3:00 p.m en la Feria del Libro del Festival Internacional de Poesía de La Habana (Cuba) en la Av de los Presidentes. Los presentadores serán César Toro Montalvo y Alex Pausides (presidente del Festival, presidente de Colección Sur y miembro de la UNEAC). Asimismo acompañarán en la mesa los jóvenes poetas cubanos incluidos en la antología: Irasema Cruz Bolaños y Karel Leyva Ferrer.

De otro lado, lanzamos el blog oficial de la antología en mención para cualquier lectura, registro y/o trabajo literario en investigación: http://antologiadelanuevapoesiacubana.blogspot.com/

Atte,

Raúl Heraud Alcázar / César Pineda Quilca
Editores de Elefante Editores
elefanteeditores@hotmail.com
http://elefanteeditores.blogspot.com/
(01) 359-8626 / 993034464

A continuación, compartimos un adelanto:

Irela Casañas Hijuelos
Santiago de Cuba, 1980.
Graduada de Sociología por la Universidad de Oriente. Su primer poemario “Manual del Triunfo”, ha sido publicado por Ediciones Holguín en el año 2006.

Incienso
Este incienso yo lo disfruto sola
perfecto estado del placer ingrato.
Te amo sin fe igual que me examino
buscando enfermedades de la mente.
Del tedio me separan temporales barreras.
Salgo a las luces frías
me hablan lenguas asépticas
que ordenan y acompañan demasiado.
El verbo y mi capacidad de odiar se contaminan.
Prefiero estar en el espacio/útero.
Renacer es morir y estar consciente.
Queda la corta levedad con sus olores.
El viaje sin amigos hasta la zona de dolor:
mi corazón
es un animal antiguo y solo.

Katia Gutiérrez Miró
Guantánamo, 1973.
Ha publicado el poemario “Toda eternidad y Otras Regiones” (2002) y el libro de cuentos Recetas Fáciles Para el Hogar (2004).

De cómo un verso de Lezama contiene toda eternidad y otras regiones
El tiempo lleva los colores de la voz:
retorna y salta la distancia nuevamente.
El tiempo es eco de la imagen que se escapa
que no comprende su volver y su apariencia
no sabe el ritmo de su mármol hecho verso.

Cuando eres tiempo amigo mío te me escapas
porque eres tiempo espejo siempre no conoces:
transcurres solo hasta la voz
hasta la fuente.
Yo te defino
escucho el verso el tiempo el eco
me hago de mármol ritmo y gris:
color de huída.

Luego serás seré (nunca seremos)
y habrá otro escape
otra vida definible
con otro verso y otro espejo
otra apariencia
hecha de tiempo pues la voz nunca termina.

George Riverón Pupo
Holguín, 1972.
Poeta, estudiante de la Facultad de Cine, Radio y Televisión ISA. Primera mención del Encuentro Nacional de Talleres Literarios, 1995. Premio de la Ciudad de Holguín, 1996. Accésit del Premio de Poesía Encina de la Cañada, en España. Tiene publicado los cuadernos: “Extraños Seres de la Culpa”, “Contra la Soledad de la Sombra” y “Los Días del Perdón”.

En la demorada cicatriz del polvo
“con los pies en los gladiolos, duerme”.
A. Rimbaud
Sobre una alfombra de hojas otoñales
he puesto el corazón
para que duerma su siesta-soledad
para que en la húmeda transparencia de la luz
su principal costumbre se diluya
con los pies enredados en el perfume leve de los gladiolos
le observo desangrarse
como el más antiguo de los deseos
murmurando con el ronquido de su saxo
una pobreza enorme
ceniza que el viento va fijando
en la demorada cicatriz del polvo
de nada sirve el cuerpo que
deseado hasta la lasitud
vi morir acuchillado
con un gesto lívido
suave como una canción
en los labios del recuerdo
cuerpo que transformé en bahía
en puerto al que llegaba
para saciar mi sed
bebiéndote la vida
y esos ojos inmensos donde cabía mi rabia
y mi benevolencia
sobre esa misma alfombra de hojas
que el otoño ha ido acomodando silenciosamente
he puesto también esta miseria que dios
en su más absoluta intimidad
nos va dejando
pétalos para abanicar el perfilado acento
de esos nombres
que hicieron de tu cuerpo
una sombra ajena
y muda.

Kenia Leyva Hidalgo
Holguín, 1974.
Poeta y narradora. Obtuvo el Premio de Poesía Adelaida del Mármol 2002, y el Alcorta 2003 en Pinar del Río. Ha publicado “Disertación de Cleopatra Mientras Amanece Sobre Roma” (Ediciones Papiro, 2000), “La Limpia Sangre del Cordero (Ediciones Holguín, 2003) y “Yo No Podría Jurar” (Editorial Cauce, 2004).

Diario de una isla
Ante estas costas,
desnudas literalmente hasta los huesos,
me asombro de mí misma,
de siglos pendientes a un reloj de arena,
del canto lunático de un caracol
poseído por fantasmas remotos.
Es verdad, mis ojos guardan historia
animales extintos, catedrales convulsas,
hombres tragándose el mar

como una copa de vino.
Tengo heridas que la sal alimenta todas las mañanas
y un delirio de lejanas criaturas.

sábado, 15 de mayo de 2010

Del libro EXCECRACIÓN DEL DIOS YO. Fragmento de DADÁ. Performance TESTIMONIO. Por David Novoa



Hermosos hermanos!!!
... aquí compartiendo nuestra sagrada POESÍA
del libro Excecración del dios Yo

DADÁ (fragmento)
Performance TESTIMONIO

Librería SBS - Mall Aventura Plaza
David Novoa

miércoles, 12 de mayo de 2010

La Poesía de Rubén Aguilar Rodríguez. Selección de poemas de su libro PAPELES SOBRE VERSOS (Editorial Orem). Por Roy Dávatoc

Cuando conocí a Rubén, y al enterarme de sus apellidos, pensé que era alguna jugada de algún amigo. Yo conozco a otra familia AGUILAR RODRÍGUEZ, y él también los conoció a través de un libro que publiqué.

-Bueno, Roy, al parecer somos cuñados- me dijo; y desde ahí nació una amistad que me llena de gozo y orgullo.


Me acabo de enterar que al fin salió su libro PAPELES SOBRE VERSOS (es momento de reconocer las nuevas voces) y tuve la fortuna de haber leído el libro antes de presentarlo a sociedad. Y aunque aún espero su llegada a Lima, hoy siento que con su poesía, Rubén está por estos lares. Aquí una pequeña muestra de su nuevo libro.


Del libro PAPELES SOBRE VERSOS (Editorial OREM)

versos esquivados
meridianamente opuesta
tu larga sombra esquiva mis versos
que cual gaviotas alborotadas
anidan en tu puerta como pichones
de verano a invierno
matemáticamente proporcional
cayendo en pozo de enigmas y silencios
canibalizando mi ser

tu recuerdo en el tiempo
hay una caja de esteras que cubre mi corazón
y mitifica tu recuerdo en el tiempo
inventando historias en los matorrales
de mis libros
esa caja de esteras
es un espejo de cuatro lados
por donde tu imagen
encuentra
su significado en el tiempo

hoja de otoño
asesino cada mañana
al día anterior
con la esperanza corroída
de encontrar
un ligero sobrevuelo
de alguna hoja caída en otoño

garabateando la penumbra
escribo un garabato en la penumbra
(la sensación de llenar el vacío
con un verso)
es ahí donde vuela la conciencia
de tenerte mezclada
entre sonidos y ritmos empalagosos
que no dicen nada de mí
y mucho de ti


Rubén Aguilar Rodríguez. (Quiruvilca, 1977). Poeta y docente de Lengua y Literatura. En el año 2002, obtuvo una Mención Honrosa en el Concurso Juvenil de Poesía Marco Antonio Corcuera. Ha participado en diversos recitales poéticos en la ciudad de Trujillo. Publicó, en el año 2007, un breve poemario titulado SIRENA, y tiene por publicar EXTRAVÍOS, además de su libro BENDITO SEA TU CUERPO. Sus textos poéticos han aparecido en la revista Piel de Camaleón y en diversas páginas de Internet.
Para contactos con el poeta:
rubenaguilar77@hotmail.com

lunes, 10 de mayo de 2010

Recital poético en Trujillo: INFOLECTURA y POESÍA DE MIÉRCOLES invitan

Pronto estaremos por ahí. Saludos al distractor, al animador, al iluminador y al corruptor baco.

Gracias por el apoyo y por la invitación. Al tiempo, ¡la que nos espera, compadres!
Más éxitos para ustedes.

domingo, 9 de mayo de 2010

Presentación performática y audiovisual de EROCÉNTRICA, libro de Rocío Santillana. Poemas. Reseña por Raúl Heraud

4.
me gusta la noche
en que madrugas el atardecer de mi cuerpo
y pronuncias mi transpiración letra por letra.

6. Guanahacabibes
aldea arrasada por el huracán
un helado al sol de tu lengua
burbuja flotando en el mar Caribe
los dos varados
yo en tu península
tú en la espuma de mi vientre
entre las piernas de una sirena
que bailó con ranas, jejenes y cucarachas.

7.
vampiros acróbatas
colgados
del cielo húmedo
de nuestra cueva.
tu cuerpo forma un arco en mi columna
se baña en tu boca una estalagmita
y gotea una estalactita mi otra boca.
aturdida, apenas oigo el eco de nuestro aleteo.

11. ¿Cuál crisis?
voy a hacer a los 40
lo que no me atreví a los 20
sin pedir carnet de identidad a ninguno de los 60.

haré a los 41
lo que debí hacer a los 30
confundiendo nombres a los 70.

seguiré haciendo a los 42
lo que empecé a los 40
hasta llegar a los 80.

si llego.
si no me he pasado ya.

13. No paramos de llover
por algo me arrebata esa guapería tuya
de muérdete el labio, que estoy en candela.

aquella noche me besaste tan largo
que corrieron por mis piernas más ríos
que en las calles de Madrid.

14.
amarro tus muñecas
a la curiosidad
de mi cama.

no sé quién eres
pero
yo
me reconozco como nunca antes.

18.
bendigo mi clítoris en tus dedos
y tu fórceps en mi útero.
por no padecer el dolor de mis ovarios
te maldigo.

19.
yo no escribo
derrocho inconsecuencias
como la isla que me salva
de poner los pies en el suelo.


EROCÉNTRICA. Por Raúl Heraud
Erocéntrica de la poeta peruano española Rocío Santillana (DHB Ediciones – México 2009) es el viaje sin escalas hacia el instinto, “el dorso de tu mano despereza mi vello”, al placer sexual “fue abrirte la puerta/ y mis piernas treparon a tu boca”, ejercido plenamente sin ambigüedades ni reticencias “porque no existimos/ más allá de mis sábanas.” Desde sus primeras páginas, como si se tratase de una exquisita fruta prohibida, los poemas, que poseen un dulzor amargo que solo encontramos en las costas del Caribe “por algo me arrebata esa guapería tuya/ de muérdete el labio, que estoy en candela.”, confirman que Rocío vive un eterno idilio entre dos culturas, “Ya sé que eres el mango más chupeteao de la/ Habana, el tipo más escapao, el animal que vino/ acabando pa darme gozadera y vianda.” hay que recordar que Rocío escribió esta acalorada bitácora, estas “lascivas memorias” en su estancia en Cuba bajo el signo de Yemayá y que provocan un extraño escozor, algún fantaseo orgásmico mientras, convertidos nosotros en vouyeristas observamos sin ser vistos como la poeta despoja del asfixiante traje púdico a cada uno de sus amantes, introduciéndolos a un mundo de goces y aventuras carnales donde la protagonista, hedonista confesa de esta historia nos revela una segunda lengua “tengo una lengua para descorchar tu botella/ y otra para dejarte con sed, cuando recuerdo/ que soy abstemia./ tengo/ jugo de sandía/ y dos lenguas/ tengo.” aquella que Santillana muestra erótica y erógenamente en estas páginas “bendigo mi clítoris en tus dedos/ y tu fórceps en mi útero.” como en un acto de posesión “mis manos son una página en blanco que podré leer/ sólo cuando sea capaz de borrar/ las huellas de tu esperma/ aún a riesgo de no tener ya de qué escribir.” de frenética conquista, “y yo, bulímica de sexo/ y anoréxica de todo lo demás/ famélica/ vuelvo a jadear/ como cuando de un portazo cerré mi casa/ y salí disparada/ por la acera/ por la carretera/ por las once cuadras/ que me separaban de tu esqueleto con pellejo…” al fin y al cabo el arma para doblegar y ser doblegada tantas veces como sea posible.

Erocéntrica de Rocío Santillana está escrito con fuego, con toda esa magia y sensualidad que ejerce el trópico sobre sus habitantes, es el canto epicúreo al final de la tarde que llega en forma de brisa desde el Atlántico “nuestros labios, aceitunas/ cerezas en tu pulso/ flores, plumas, mariposas/ zancadillas que le puse al tiempo/ en 21 y f”.

¡Que viva changó!

La Molina, enero de 2010.

ROCÍO SANTILLANA. Lima, 1967. Trabaja habitualmente como guionista de series de tv en Madrid, donde descubrió la teoría de género y su aplicación en la comunicación... En La Habana coguionizó la película documental hispano – cubana Reyita, estrenada en el Festival Internacional de Nuevo Cine Latinoamericano. Poemas y cuentos suyos pueden leerse en webs y blogs de Brasil, Perú, España y Cuba. Ha realizado lecturas performáticas y dirigido los cortometrajes Erocéntrica, ¿Cuál crisis? y Mi otra lengua, producidos en La Habana en 2009 y basados en su poemario Erocéntrica.

Poemas de Daniel Rojas Pachas. De su poemario inédito CRISTO BARROCO

Texto
(((ecos))) timbrespaciados coros, largas piernas fronterizas, (((ecos))), ¿…?, (((ecos))), carne, (((ecos))) & olores, ocultos en fragmentos, líneas del pasado, trozos, cuerpos en descomposición, cámaras abiertas, (((ecos))), seductoras células en cada espacio-tiempo……………….. timbre rincón hecho de carne, más carne, cerros grises, (((ecos))) fosas comunes (pequeñas fálicas coqueterías, devoran dulces colores) & espirales ojos, abren (((ecos))) inertes letras, pétreos sonidos – eclosión de mundos que chocan & más carne cubierta de tela (((ecos))) velocidad, violencia deforme -cuerpos sin catarsis –ruidos guturales (((ecos))) inter-ferencia; una transmisión del futuro – un cíclico intertexto -(((ecos))) citas, ficciones verdaderas entrepiernas sudorosas, botellas, carne (((ecos))) desde infinito dolor, olor, fragmento invisible, carne del trans-seunte inmóvil (((ecos))) memoria (((ecos))) poetas, desgarro textos en una cámara de (((ecos))) en cada cuarto abierto.

(Publicado en Gramma – Cinosargo 2009)

[Y no he cumplido aún toda mi edad ni llegaré a cumplirla como él de una sola vez y para siempre]
Es difícil encontrar dentro de nuestra especie
Seres que atesoren la maravilla del silencio,
por eso he optado por renunciar al amor
Aunque un día…
Conocí de modo casual
a una niña que se mordía la lengua al verme perdido entre mudos desvaríos,
Compartimos unas tardes agradables,
el nebulozo azul de los cinemas
rumores y ecos inválidos agitando el barullo de las avenidas…
Vidrios y agua
Y cascajo reluciente
pero luego ,
como mi preciado silencio
Fuimos apaciguados por la memoria y la necesidad de crecer…
En ese momento…
Me volví de modo irremediable y sentencioso,
Un hombre
y tuve que decirte adiós,
Como a un mal sueño

[Otras lenguas me inspiran un sagrado rencor]
…Su evolución y movimiento oscilatorio
el crecimiento de sus vellos
la ramificación de los extremos
y el proceso nominativo de la carne
y si no hay infierno
¿Dónde está la carne?
La realidad entre espejos es un coloquio amatorio dejado al azar
"Unos primeros comensales rodeados de vinos abstractos y cubiertos de plata"
que bien podrían ser cuchillos de barro o madera.
El orden constituye la supremacía del vicio
y el imperio de pequeños lagartos que alucinan ser un pequeño dios o algo

más que una cuerda tendida entre el mono y lo incierto.
Como una ruleta asesina…
(…) todos los organismos vivos me inspiran un sagrado rencor
Intrigas fabularias penden de esa trama
En que morder la palabra
es como hincar el diente sobre un lomo húmedo
Fisura caníbal con ojos de infinito;
Todo apunta a su propia negación
El génesis abortado de la indiferencia.

(Del poemario Cristo Barroco – Inédito)


DANIEL ROJAS PACHAS (Lima 1983). Escritor y Profesor de Literatura egresado de la Universidad de Tarapacá, reside en Arica - Chile donde ejerce la docencia universitaria y cursa el magíster en Ciencias de la Comunicación. Es Miembro fundador del Grupo literario MAL y actualmente edita la Revista Literaria virtual y editora Cinosargo. www.cinosargo.cl.kz
Ha publicado los poemarios Música Histórica y Delusión en el 2006 y 2007 y Gramma en el 2009 con Ediciones Cinosargo, en investigación ha publicado Realidades Dialogantes, un análisis pragmático de cinco novelas Latinoamericanas Generacionales, por el cual fue beneficiado el 2008, con el fondo nacional de fomento del libro que otorga el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes de Chile. Actualmente sus publicaciones aparecen periódicamente en revistas literarias nacionales e internacionales, en la Linterna de Papel del Mercurio de Antofagasta y ha sido seleccionado para formar parte de la Antología de poesía 2009, ediciones Jaguar de México además ha sido beneficiado con la beca de perfeccionamiento, modalidad apoyo a tesis de postgrado en Chile o el extranjero 2010 del fondo del libro a fin de realizar su investigación sobre la novela Ariqueña: Proyección y recepción dentro del canon nacional.
Más información en su weblog Personal:

viernes, 7 de mayo de 2010

Acerca de POEMAS FAUNOS, libro de Joan Viva. Reseña de José Pablo Quevedo

¿El reciclaje o la poesía hacia un ideal regresivo?

Las imágenes de un Fauno, un semidiós en la mitología griega, un hombre libre en los campos y las fuentes, al acecho de la hembras, amigo del gozo y de la música, como Pan, con los pelos abundantes sobre el cuerpo, cascos en vez de pies, son la imágenes que nos entrega el poeta peruano Joan Viva en este su nuevo libro “Poemas Faunos“, editado en Lima, por Maribelina, Casa del Poeta Peruano, en septiembre del 2009.

Vemos que su autor es un hombre experimentado, con muchos años de oficio, además es Promotor, Comunicador Social por antonomasia, y destacado animador de la Web de la Casa del Poeta Peruano.

El amor dentro de la piel del Fauno rodea las imágenes del libro, sus cuitas y las relaciones con la amada. Y en ello, Joan Viva vibra, y crece con su sensibilidad, además la desborda, ora impregnada por el simbolismo elemental que le trasfiere a sus figuras, ora mostrándonos algunas otras esencias gráficas visuales que alimente su poesía. El vive la imaginación de su mundo en las instancias que él descubre con las metáforas que trasmuta. Aquí uno de sus acabados y logros en su forma:

Se congració con la luna/ Caminó con los cangrejos/ Comiendo ricos potajes de alfalfa y caviar/ escupió hacia abajo los mil demonios que guardaba/ Aduló a las mariposas que besan siempre sus pies a las 7 p.m. / palpó a las sirenas en sus partes húmedas/ Revolcándose vírgenes en los peldaños de la iglesia/ chupó su dedo cubierto de miel salada/ desnudo en la arena/ esperó que el viento salino enfriara su trasero/ Llegó cansado a casa / y se echó a dormir.

Del bosque de piedra/ se dicen cosas sublimes/ cual si fueran estrellas/ Espuma/ mar de cielo/ En la brizna/ de hierba/ sobre el ancho silvestre.

Como ex miembro Fundador de la Asociación de Poetas y Artistas Aedosmil, también le inspira una poética que se compromete con la realidad peruana, y que en forma realista traduce metafóricamente sus vivencias y experiencias ganadas con la vida y sus combates contra el Poder dominante, y así el libro, que nos entrega el poeta se hace de esa ambivalencia, y de las injerencias de esas diversas razones sociales, y que a mi juicio, me parecen están integrados de una u otra forma a este libro. Un ejemplo, es el poema “EL CIELO POR ASALTO“, que nos ilustra la necesidad de esa lucha y su unidad creativa:

Mis sueños de esperanza/ Aún no los pierdo/ Se han incrementado/ Como torrente/ Anidando en sus brazos de libertad... Rompí el silencio de los oprimidos/ vagué por las celdas de los caídos/ Desahogué mis sentimientos mudos/ grité, odié, lloré/ Por querer cambiar todo.

Los límites del presente artículo, no me permitirán desmenuzar su poesía social, acaso, por ello, pretenderé ocuparme, solamente, de la trasgresión de su lírica en cuanto a los tiempos y los espacios de su fantasía con los cuales el poeta ATRAVIESA EL DEVENIR para condensar la inventiva de su mundo o para mostrarnos el pretexto de su obra.

La arquitectura poética que recorren en la piel de un Fauno los espacios hacia un pasado, muestran una naturaleza casi intocada, donde las fuentes y los bosques y los campos se generan a montones, y todo fluye a pedir de boca sin que nadie ordene o determine sobre las cosas elementales o necesarias de esos lugares, en donde las leyes les pertenecen a los hombres libres, y los sueños se hacen realidad cuando se desean y se buscan. Así simplemente, llamándolos, ellos son atraídos sin oponer la resistencia.

Soy/ quien esparce la vida/ a través de mis aguas y lluvia/ soy en buena cuenta/ quien fertiliza los bosques/ y ninfas que me rodean.

Allí / adornada de flores /tu silueta esconde pasión/ tus senos cubiertos de pétalos /esconden mi deseo /esconden tu ternura /esconden mi razón.

...Hacia mis deseos más escabrosos y sórdidos/ Mis dedos deslizándose/ por el tronco del árbol/ que esconde mi figura/ para no ser descubierto/ frotando mis partes/ veo tu níveo cuerpo/ emerger y sumergirse/ en las tentadoras aguas del lago.

Joan Viva, no conceptualiza sino juega con las imágenes regresivas de una mitología, y aún más, hace el tiempo regresivo como un ideal, o como una utopía, pues ese tiempo de la realidad griega nunca ha existido, sino en la misma invención de los hombres de ese tiempo. Pero en este tiempo presente, el poeta lo detiene para su propia creación, para su reflexión y regocijo, y para su propia estrategia frente a lo que se desea relacionar entre esas dos orillas de un pasado y de un presente hecho por su imaginación. Y con ello, el cuerpo del libro forma una transmutación regresiva, que está fuera de la realidad presente, y que es algo que nos motiva a establecer esa relación.

La realidad citadina limeña es muy diferente. Lima “la horrible“, como la llamo el poeta y escritor Augusto Salazar Bondy-, es una ciudad en donde Joan Viva vive y trabaja, y esa ciudad nos muestra su caos que va desde lo social y lo político y que se condensa hasta en el transporte, pero lo es también con la gran contaminación ambiental y el smog propicio para las alergias respiratorias, pero también la llovizna del invierno forja las enfermedades pulmonares y bronquiales; en fin, Lima es una metrópoli llena de grandes contrastes, en cuanto a las construcciones y de diferencias sociales, es una ciudad apta para la corrupción, las mafias y el clientinaje político, algo que se viene dando desde su fundación a orillas del río Rímac.

La fisonomía de esta metrópoli también ha sido transmutante, se puede ver diversas épocas en ella, se puede conocer su espíritu aún con muchos elementos coloniales y otro de inspiración moderna. Se nota la enajenación trasmutada de un tiempo sucesivo determinista y descompuesto en tres épocas sociales: La colonial, la Emancipación y la Moderna. Pero aún así, en ella, prevalece el espíritu enajenante de los conquistadores que no ha sido vencido totalmente. No es casual que este espíritu que vino del Viejo Mundo aún impregne el espíritu de muchos de nuestros intelectuales.

Pero en Joan Viva, ese espíritu trasmuta de otra manera, el poeta aparentemente pareciera evadirse de la realidad e ir hacia otra idealizada por una mitología europea pasada. Pero no, el poeta tiene una estrategia, que yace dentro de los mismos sustratos contradictorios de los esquemas de su libro de poesías.

Lo que anima al poeta, es también lo que anima a la misma realidad de su medio, y que él introduce en algunos de los elementos que recogen sus sentidos de percepción cotidiana, y que hace que él en sus diversas recepciones las convierta y las eleve a una ficción, pues vemos, además, en torno a la imagen del Fauno, otras, descubiertas en grandes contrastes y desproporciones que vienen desde los ambientes citadinos.

Ya me expresado varias veces, que con las naves de Cólon, vino también una mentalidad medioeval y colonial y que fue introducida a nuestros pueblos con la educación del clero católico. Pero Colón es el autor originario de la política de los medios chances y del realismo maravilloso en nuestro Continente, y basta dar una miradita a su Diario, y uno podrá darse cuenta de esta aseveración.*

Pero también históricamente, antes de la Independencia formal en la América Latina, llegaron las ideas de la Ilustración y de la Revolución Francesa, y más adelante con las Repúblicas, otras diferentes teorías burguesas, las ideas anarquistas y marxistas emancipadoras.

*Ver del mismo autor: En regresión histórica a la Realidad Latinoamericana y peruana,
www.josepabloquevedo.com

En cuanto al Fauno, dudo que haya alguna historia plenamente así vivida por el poeta, antes bien, en Poemas Faunos, hay una imaginación trasmutada y casi deseada por su autor, la cual diría, es hasta una evasión voluntaria y forzada de ir hacia el pasado para mostrarnos las debilidades e imposibilidades de nuestras sociedades y de nuestros hombres de ser libres. La estrategia del poeta está en mostrar en esta relación presente ese pasado -aunque sea idealizado- , la enajenación existente en base al poder de las clases dominantes y el poder religioso. En su poema ESTIGMAS, nos muestra ese efecto.

Nueva filosofía se apoderará de las personas/ No habrá temores, maldades/ Todo será permitido/ No habrá mandamientos/ Ni pecados/ Sólo paz y placeres terrenales...Viviremos bajo el signo libertario/ Sin esperar recompensa ni castigos/ así tendremos hijos hermosos/ tan bellos como las flores/ y suaves como las nubes...Busquemos a sus vírgenes/ haremos el amor todas las noches/ para que nos bendigan/ y nos recen todos los días.

En este viaje al reino de su fantasía pasada, el aeda lo hace como yendo en una máquina de tiempo, en cuenta regresiva (9.8.7.6.5.4.3.2.1.0.) hacia el pasado mitológico, y aquí en el tiempo del Fauno halla el lugar que él elige, y lo condiciona y lo liga a su diversos collages. Con ello, el poeta, hace de lo inexistente, lo existente, halla dos épocas contrarias en la línea de su invención. Él mismo también poetiza en CIBERSPACIO:

Navego por las telarañas del Ciberespacio/ entre Emails/ Webs, Bitts y Chips/ tomando algo de aquí y de allá...Zipendo los más hermosos bytes... / Descargando los más raros algoritmos/ Ingreso a los portales de la poesía artificial/ Caigo rendido ante la abundancia alfanumérica/ Encuentro miles de informaciones/ Desde Safo hasta Homero/ De Píndaro a Mishima... En la biblioteca digital/ Me solazo ante la inmensidad de libros/ Nunca ante visto por mis ojos/ Obras de arte de tiempos remotos/ Hasta nuestro último suspiro/ Dioses gracias por el regalo...Busco a las musas del ciberspacio/ Por si me inspiran los más ácidos versos/ Lanzo sus túnicas eléctricas al viento/ Me ensalzo en sus digitales cuerpos...

Hay algo que me hace recordar al poeta peruano José María Eguren, el autor de la Canción de la Figuras, el cual vive en sus poemas otra realidad y otra fantasía inventada, hecha con figuras medioevales. Su forma de escribir es más simbólica. Eguren no fue el poeta sensual como se expresa en su lírica Joan Viva. Otra época trasgredida como por el mecanismo de un reloj que contiene la poesía. Y como sabemos, hay diversas formas de evadir la realidad, y para eso hay un instrumentario técnico moderno y exigente que nos transporta a otros espacios, sin haber estado antes en ellos, siquiera.

Los artificios que construye Eguren son fascinantes. Eguren es una especie de niño con juguetes de fantasía que vive fuera de nuestra época, pero Eguren se queda en ese mundo. Los artificios de Joan Viva no son los de Eguren. El aeda nos habla de la realidad social, él mismo ha actuado al lado de los desfavorecidos, él mismo ha combatido las injusticias, él mismo se ha preguntado sobre lo justo y lo injusto ante el drama social latinoamericano y mundial, y ha establecido en su canon lo que es ser poeta.

Mi vocación de poeta /también nació/ de ver caritas sin juguetes/ jugando a ser adultos/ de ver sombras persiguiendo a mi gente/ de ver mis amigos desaparecer...Mi vocación de poeta/ nació/ aprendiendo a ser /humano y libre.

Joan Viva al extraer una determinada época pasada para animarla en el presente, transmuta o trasgrede los tiempos, simplemente Joan Viva, conciente o inconcientemente utiliza la regresión literaria, y con ella, deviene este libro en una mezcla de tiempos y de imágenes pasadas y presentes, logrando con ello establecer sus relaciones y sus comparaciones.

Observamos, que el poeta no se evade de su realidad, pues él mismo nos muestra el nuevo renacer de las ideas cargadas de humanismo, y ella se muestra en una lucha del esclarecimiento entre lo que es necesario y lo innecesario; y acaso entre el poeta contra el poeta, entre la vanguardia y la decadencia.

Los poetas Malditos ya no existen/ sus cerebros confundidos/ faltos de conciencia/ con inmaduras neuronas/ desorientados en su labor/ confundidas de oficio...

Estoy escondiéndome de los poetas decadentes/ auto eliminándose con sus propias letras muertas/ de nada valen sus títulos/ para ser poeta hay que nacer/ Porque ser Dios es una tarea difícil.

Un tiempo libre, sin las ataduras de las leyes deterministas de las clases dirigentes se desea Joan Viva, y su lucha nos muestra una lucha contra ese mundo enajenante en su poesía. Tal vez, intentando de hallar en la primera naturaleza virginal sus propias leyes y que ellas corresponden a hombre esclarecidos para poder alcanzarla.

No olvidemos que el Fauno, era un semidiós, un hijo de dioses, un hombre-bestia y que también para los griegos eran inmortales. Tampoco hay que olvidar, que ellos eran hombres libres y podían hacer lo que les placiera en el mundo terrenal.

La poesía de Joan Viva tiene ingeniosidad a pesar de ser regresiva, tiene creatividad a pesar de que su autor revierte una figura de la mitología que ha sido tomada repetitivamente en muchos libros. Él la hace suya en su lírica transmutante. Esa regresión la necesita su autor ante un mundo tan deshumanizado y tan monetarista, la necesita como una especie de renacentismo espiritual para volver a nuevos valores humanos, para querer dar una respuesta ante lo que es el amor, la libertad y el gozo humano, sin ser condicionados ni por la iglesia ni el poder político.

Para mí, ha sido como descifrar o tratar de relacionar dos espejos epocales diferentes: uno pasado, enraizado y constituido en nuestra ideología idealista y aún tan eurocentrista, pero que nos sirve como un punto de referencia para medir nuestro presente.

José Pablo Quevedo
Bernau - Alemania, Diciembre del 2009.

De POEMAS FAUNOS

Era de acuario, de acuario era

10.30 am.
Mientras un caramelo se deshace en mi boca
golpeando feroz entre mis dientes
recordaba los ríos desbordados
que lo arrasaban todo

Pensaba
en las hojas marchitas
cayendo como almuerzo del cielo
hacia la cuna de mis abuelos

Divisando aquel puerto maldecía
los cambios de clima repentinos
………………………inesperados
siempre me atacaban desarmado
………………………absorto
………………………ensimismado.

11.45 pm.
Cómo escapar al sortilegio deseado
sin preocuparme de ritos y tabúes
dejándome llevar por trópicos
Capricornio y Cáncer

Anaís dónde estás
sigues escondida tras las cortinas floreadas
cubierta de pétalos
que ondean al respiro de tu ventana
entreabierta

Marquesa dónde están las ninfas
que jugaban al lobo
cubiertas de caperuzas blancas
como si fueran trajes de bodas virginales
dejándose atrapar bajo las camas
en medio de una oscuridad complaciente

Cómo olvidar a las mellizas
regidas por Géminis
dominadas por Capricornio
bañadas por Acuario
poseídas por Libra

Cómo no temer
la caída del cometa apocalíptico
que nos llevó entre rejas
exigiendo un poco de tu fuego
para que su llama no se extinga

Beatriz
aquí no se halla Dante
sólo haz lo que te piden
entrega una tajada de tus encantos
al guardián del cielo
y saldremos pronto
a recorrer
las calles húmedas del postrero atardecer
amándonos en cada esquina
en cada jardín
…………………en cada vereda

Aquel hotel de 8 soles
el favorito de nuestros equinoccios
de tus deseos y eclipses depresivos

Imposible mantener la cordura
descubriendo nuevos ángulos
en la geometría descriptiva de tu cuerpo
acomodándonos
………………..para goces
………………………..casi perfectos.

Poema IV
Hoy no quiero cantar
a las ventanas muertas que me miran
quiero observar a través de sus ojos
compartir el veneno
que día a día me asesina.

Las cortinas arrancaría con delirio
destrozando los vidrios con mi puño
observando mi mano enrojecer
sería como romper los barrotes de esta celda
cómplice
que me abrasa
que de a pocos me mata

Hoy no quiero cantar
a las ventanas muertas que me miran
hoy quiero
vivir entre las sombras
y morir día a día.

Sombras
En la noche eterna
llena de sombras
nace un sueño
que se convierte en leyenda

En la oscuridad infinita
no hay colores
solo gamas de nocturnidad

En aquella negrura
todo es quietud
melancolía
verdad
las sombras vagan
formando nubes sombrías

En las tinieblas
las flores son negras
oscurecido terciopelo
al tocarlas sentimos el calor
brotando de sus almas

Los caminos son largos
pero no cansados
nadie llora
nadie sufre

En el mundo de las penumbras
encuentro tu silueta
bella esbelta
cautivadora
cubierta
de encantos no marchitos

Quién diría que en la
noche eterna
iba a encontrarte
después de siglos
de andar buscando

Pero al fin te hallé
en este mundo
de penitencia
en esta tierra
de inconsciencia y delirio.

Poemas faunos
Por las entrañas del lago suave que sondea tu cuerpo
Recorriendo el perfil unísono de tu exquisitez
Llenando tus curvas de nívea savia y dulce aroma
Busco lograr inclinar la balanza de eros
Hacia mis deseos más escabrosos y sórdidos
Mis dedos deslizándose
………………………..por el tronco del árbol
…………………………….que esconde mi figura
………………………………….para no ser descubierto
Frotando mis partes
…………………….veo tu níveo cuerpo
………………………….emerger y sumergirse
……………………………….en las tentadoras
……………………………………..aguas del lago

Mientras das la espalda
Me aproximo
……………sigilosamente
…………………hasta la orilla

La ninfa inocente e ingenua
Retoza peligrosamente en aguas mansas
Cómplice de mis juegos y deseos
Mi peludo cuerpo se sumerge
Me acerco…………emerjo
…………….la veo
Ella me mira
Hipnotizada no puede escapar
Mis cuernos se hacen más sensibles
Mis pezuñas avanzan hacia ella
Yo fauno ella ninfa
Poseeré a esta dulce joven
Saciaré mi sed de lujuria
Y rejuveneceré
……………….una vez más
…………………………….y más.

Aún te recuerdo
Mientras el sol cae en la playa Atardece mi vida con el Rumor del viento que trae Irisada mi alma al recordarte

En ese breve espacio dulce Muere mi vida cien veces Inhóspita y triste Las ultimas palabras dichas antes de irte Y dejarme entristecido de por vida

Mientras sigo viviendo Una sombra tuya me acompaña Radiante, bella Abrazando mis sueños tú eres mi karma, mi luz Nunca olvidaré alma mía los pasados días Moriré lejos desolado Y me iré feliz para estar contigo siempre en mi recuerdo.

jueves, 6 de mayo de 2010

La simplicidad divina de Fernando Pessoa. Por René P. Garay

Para Luis Rafael Sánchez
The limits of my language mean the limits of my world.
(Wittgenstein, Tractatus Logico-Philosophicus, 1919)

La visión del mundo en la poesía de Alberto Caeiro se opone a la que compartieron no sólo los otros dos heterónimos de la trilogía principal (Ricardo Reis y Álvaro de Campos) sino también a Fernando Pessoa ortónimo. Su poesía intentó representar la naturaleza tal como es, de una manera objetiva, sin entrar en las divagaciones de los poetas-pensadores. Se contentó el "mestre" Alberto Caeiro con apenas nombrar los objetos per se, sin preocuparse por el significado trascendental de la realidad, ni por ese trasfondo misterioso que tantas veces urgarán sus discípulos.1 Por consiguiente, las diferencias estilísticas entre Caeiro y los otros son notables, denotando así una demarcación entre ellos. ¿Será el objetivo de este ensayo el investigar las características estilísticas de este heterónimo pessoano? No exclusivamente, debido a la singularidad filosófica y espiritual del gran poeta-pastor.

El lenguaje poético, sencillo y fluído de Caeiro, es compatible con su sentimiento realista; esto, en parte, ofrece una verosimilitud determinada a su obra y lo convierte en un autor cuya sinceridad es poéticamente vital a su mensaje. Es más, existe una relación necesaria entre Caeiro--agente poético de Pessoa--y su estilo. Al elemento singularmente prosístico de sus versos--o sea, el enlace lógico de ideas afines--tendríamos que añadirle el hecho de que se trata de un poeta-filósofo (anti-metafísico), sin las afinidades saudosistas de Pessoa y sus otros alter egos.

Es también interesante que Caeiro, el más arraigado al suelo portugués ("nasceu em Lisboa, mas viveu quase toda a sua vida no campo"), sea, a la vez, el más distanciado de la poética tradicional; existe en él un deseo constante de depurar los poemas de obsoletos artificios retóricos y métricos. El "lenguaje poético" que heredó, con todas sus limitaciones y todos sus convencionalismos, le causan un pronunciado disgusto. En su poesía--paralelo a un tono libre de secretas intenciones, vacilaciones y timideces ideológicas--está su estilo original y puro. Esto se puede observar en el poema XXXVI de O Guardador de Rebanhos:
.
E há poetas que são artistas
E trabalham nos seus versos
Como um carpinteiro nas tábuas!...
Que triste não saber florir!
Ter que pôr verso sobre verso, como quem constrói um muro
E ver se está bem, e tirar se não está!...
Quando a única casa artística é a Terra toda
Que varia e está sempre bem e é sempre a mesma.
2

Al negar el lirismo saudosista de la poesía tradicional Lusitana, Caeiro propone una nuevo proyecto poético que surge de una fuente inspiradora mucho más clásica y positivista que reorganiza la manera de ver las cosas. La economía de su estilo señala una visión distante a la ideología poética de la Europa meridional, especialmente al de la Penísula Ibérica. Talvez esto nazca de la influencia inglesa en el mismo Pessoa.3 Sea cual fuere su inspiración original, se sabe que la poesía de Caeiro participa de una visión clasicista y es por eso que su depurado estilo es tan singular como la imagen bucólica del mismo poeta. Los rasgos clásicos del "mestre" poseen una importancia vital, ya que apuran una tentativa por parte del poeta de reproducir estilísticamente esas cualidades naturales--de condición ingenua--que asociamos con la estética greco-latina y que, a su vez, logra un modo de expresión propio; anti-peninsular y anti-pessoano. De aquí que Armand Guibert observara que en su poética "n'a jamais le flou et l'ouaté propres à la poésie atlantique".4

El "mestre" rechaza los avatares del hombre moderno, con toda su agitación tecnológica, prefiriendo en su lugar, la sencillez del mundo bucólico. En su serenidad expresiva, tan mesurada y sentenciosa, se revela una visión conservadora lo que nos hace recordar las convenciones de la antigua poesía pastoril y el bucolicismo de los poetas clásicos. En su estudio sobre Caeiro, Jane M. Sheets pretende excluírlo del ámbito poético, caracterizándolo como anti-poeta, siguiendo en esto los principios creadores que gobiernan la "poesía tradicional".5 Infelizmente, un acercamiento de este tipo, además de presuponer una definición tradicional de la creación poética, queda bastante restringido por causa de su anticuada perspectiva sobre lo que es "poesía"; particularmente si nos detenemos en el asunto de poesía contemporánea. En su definición del poeta tradicional como "a perceptive interpreter of his surroundings", observamos que el poeta--el "perceptive interpreter"--siempre intentará despejar y aclarar la realidad contextual, determinando así que la creación poética es, y ha de ser eternamente, subjetiva. Mas, fuera de la externa cobertura de rimas, imágenes, metáforas y otros tropos, descansa una realidad esencial y universal que el poeta descubre; una síntesis concreta que no necesita formas externas ni artificios retóricos, y que se manifiesta en sí. La singularidad del "mestre", por lo visto, consiste en su habilidad de captar la naturaleza intrínseca de las cosas en versos depurados y lacónicos que nada tienen que ver con el disfrazado saudosismo de la poesía tradicional portuguesa. Caeiro interpreta, sí ("Porque só sou essa coisa séria, um intérprete da Natureza"), pero lo hace con los ojos abiertos, con la tranquilidad o indiferencia del espectador abúlico. Paralelo al comentario de Eduardo Lourenço que la poesía en Caeiro se manifiesta "pela presença nela do visível sofrimento espiritual", señalemos aquí la importante función del ritmo que también confirma la integración poética de su producción artística.6

El verso de Caeiro puede tener poca rima, pero, como lo confirma José Augusto Seabra, tiene su propia cadencia rítmica: "Et la répétition des mêmes mots de vers en vers, n'exerce-t-elle une foncion identique a celle de la rime?".7 Este ritmo se manifiesta con frecuencia por medio de la repetición de palabras y hasta de frases enteras. Sin duda, tal primitivismo anafórico--la estudiada combinación y repetición melódica de acentos y pausas--ejerce la misma función de la rima aunque en un plano más amplio. Octavio Paz hace resaltar esta asociación necesaria entre el ritmo y la poesía moderna cuando observa que:

El ritmo es condición del poema, en tanto que es inesencial para la prosa. ... Dejar al pensamiento en libertad, divagar, es regresar al ritmo; las razones se transforman en correspondencias, los silogismos en analogías y la marcha intelectual en fluir de imágenes. Pero el prosista busca la coherencia y la claridad conceptual. Por eso se resiste a la corriente rítmica que, fatalmente, tiende a manifestarse en imágenes y no conceptos.8

Sin embargo, esa "coherencia y claridad conceptual"del prosista también forman parte del estilo particular del poeta Caeiro: de ahí la calidad analítica de su poesía.

En el poema XIII de O Guardador de Rebanhos, se observa el ritmo intenso de los tres versos iniciales, el cual es provocado por la reiteración de la palabra "leve" y por la combinación de "muito leve" en cada verso. Además de estas insistentes repeticiones, notamos el predominio de vocales átonas "i" y "e" en los tres primeros versos. La alteración abrupta entre estos versos iniciales y los dos últimos se debe a que la organización sintáctica de éstos últimos sea más coherente, aproximándose al encadenamiento lógico que alimenta el discurso narrativo. Apenas se relacionan con los tres primeros versos "átonos" en que el ritmo melódico, ahora invadido por las abruptas tónicas de las voces "não" y "sabê-lo", se deshace ante la marcada disonancia fónica que, a la vez, denuncia una inquietud filosófica:

Leve, leve, muito leve,
Um vento muito leve passa,
E vai-se, sempre muito leve.
E eu não sei o que penso
Nem procuro sabê-lo.

Este cambio de lo lírico a lo prosístico es consecuente con la evolución de la poesía contemporánea, en la cual, en oposición directa a la norma simbolista ("la musique avant toute chose"), son los conceptos en sí los que predominan y no la cadencia musical de los versos. Por lo contrario, estos versos, totalmente desprovistos de la retórica colorida que distinguía la poesía decimonónica, responden a una noción poética en la que se observa el origen de gran parte de la poesía moderna. Sin embargo, hasta en los versos más prosísticos de Caeiro, palpita un ritmo de total simplicidad que refleja su objetivismo visualista.

Al "mestre" le interesa poco la preceptiva poética y, por tanto, declara que "Raras vezes / Há duas árvores iguais, uma ao lado da outra" (XIV). Su verdadero interés reside en la simplicidade divina que descubre el poeta a cada instante: "O que é preciso é ser-se natural e calmo / Na felicidade ou na infelicidade, / Sentir como quem olha" (XXI). Todavía en el poema XIV insiste Caeiro en este principio divino de su mesurada ars poética:

Não me importo com as rimas. Raras vezes
Há duas árvores iguais, uma ao lado da outra.
Penso e escrevo como as flores têm cor
Mas com menos perfeição no meu modo de exprimir-me
Porque me falta a simplicidade divina
De ser todo só o meu exterior.
Olho e comovo-me,
Comovo-me como a água corre quando o chão é inclinado,
E a minha poesia é natural como o levantar-se o vento...

El estilo del "mestre" hace resaltar de una manera natural su idea de la realidad objetiva como única esencia. El lenguaje se adapta a su visión del mundo, un mundo desprovisto de complicaciones fantasiosas. Esta simbiosis entre su pretendida visión imparcial y un reducidísimo repertorio léxico es lo que le proporciona ese estilo lúcido y discursivo que caracteriza su obra. Predominan, por ejemplo, los sustantivos concretos como "flor", "árbol" y "río". Esta "pobreza de vocabulário"9 (aseveración de Jacinto do Prado Coelho) refleja una intención de igualar la palabra (significante) con el fenómeno en si (significado), porque "tudo é como é e assim é que é" (XXIII), nos dice el "mestre", queriendo evitar el símbolismo incoherente de la tradición poética. Para Caeiro, el poeta místico es un filósofo enfermo porque no comprende que "as pedras são só pedras, / E que os rios não são senão rios, / E que as flores são apenas flores" (XXVIII). Por ende, evita la acumulación de adjetivos que encubre la realidad. No obstante, a veces, se vislumbra una inclinación enfermiza ("doente") en Caeiro quien, a la manera de esos poetas místicos que rechaza, se desliza hacia imágenes subjetivas y sentimentales, como "pomba estúpida", "pomba feia" o "olhos quentes". Estos pocos "lapsos" descubren, sin embargo, una intención de búsqueda más íntima, aunque el desvío del "mestre" sea contrario a su visión poética.

Debemos también reparar en el hecho de que el mundo bucólico que Caeiro tan asiduamente idealizó, se convierte en el siglo XX, en un mundo anacrónico. El "mestre", aunque deseara ser apóstol del paganismo, es en resumidas cuentas, víctima de su formación católica y, por lo tanto, condenado al dogmatismo subjetivista-cristiano que impregna toda la heteronimia pessoana. Es por eso que los versos de Caeiro, en su mayor parte exentos de cualquier sentimentalismo, manifiestan una esporádica adjetivación de índole subjetiva, rasgo de la latente sensibilidad ibérica del poeta ortónimo. Le era imposible al "mestre" anular, aun queriéndolo, lo que el propio Pessoa llevaba en la sangre: La indeleble tradición cristiana.

Sin embargo, esta aparente contradicción en el ars poética del "mestre" no niega su sinceridad estética sino que muestra a un Caeiro más humanizado debido a este insignificante contrasentido, un Caeiro menos ficticio que se aproxima a la realidad de todos los hombres. En caso contrario, Alberto Caeiro hubiera sido un mero portavoz de conceptos pessoanos y, por ende, una figura estéril e, irónicamente, controlada por su mismo "discípulo".

La economía de vocabulario en la composición poética intenta extraer de las cosas su realidad. Para Caeiro, tal austeridad es la que produce una poesía sincera y válida, los vocablos en sus versos no son, como observa Octavio Paz "puentes que nos llevan a otra orilla", sino la ¡la otra orilla!, a la manera de pueblos primitivos en cuyos ritos la palabra era realidad: "el signo y el objeto representado eran lo mismo".10 Análoga realidad es lo que consigue el "mestre" en O Guardador de Rebanhos. En cuanto Ricardo Reis, Álvaro de Campos y Pessoa ortónimo (al igual que otros heterónimos) falseaban el contexto real de su existencia, Caeiro, con aquel estado de tranquilidad sublime de los poetas primitivos, descubría la realidad de las cosas; Caeiro poetizaba al pronunciar el nombre del objeto, sin analizarlo ni divagar sobre él. Si se acepta esta premisa, se nos hace mucho más perspicaz el comentario de José Augusto Seabra acerca del lenguaje de Caeiro: "Le secret de Caeiro est de puiser sa poésie dans l'absence de ‘poésie', à travers d'un langage depouillé et direct".11

Una cuidadosa lectura de su obra, comprueba que el verbo "ser" es, de hecho, el más usado por el poeta. Esta preferencia indica su preocupación con el estado inherente y permanente de las cosas. Caeiro emplea el verbo "pensar" de vez en cuando aunque muchas veces lo neutraliza con connotaciones nocivas. En los comentarios de Dieter Messner se nota que algo semejante ocurre con la palabra "metafísica": "Porque se o contexto é respeitado, vemos que a ‘metafísica' só é mencionada tantas vezes para que possa ser completamente refutada".12 El tiempo verbal más utilizado es el presente del indicativo: "Vale mais a pena ver uma coisa sempre pela primeira vez que conhecê-la, / Porque conhecer é como nunca ter visto pela primeira vez," (Poemas Inconjuntos, IV). A Caeiro le gusta negar el tiempo pasado y el futuro, insistiendo en un presente eterno como al que tanta referencia hace. Para él, todo es original e instintivo cuando se encuentra fuera del tiempo cronológico. Salvo en raras excepciones (los cuatros poemas del "doente"), no emplea mucho el subjuntivo, dado que este modo del verbo indica una suposición o irrealidad que no le interesaría reflejar. De hecho, Ricardo Reis atribuye esta particularidad (en O Guardador de Rebanhos y O Pastor Amoroso) a la enfermedad del poeta y a la influencia de la mitilogía cristiana.13

Caeiro quiere exprimir--sin equívocos--la realidad externa de las cosas y por eso prefiere el uso del presente del indicativo, tiempo que, unido al uso frecuente del gerundio, realza la desvalorización cronológica de su universo poético: "Vive, dizes, no presente; / Vive só no presente" (Poemas Inconjuntos, XXVIII). En su estilo, no se observa ese complicado orden verbal que encontramos, por ejemplo, en Ricardo Reis. Todo aquí goza de una sintaxis sencilla con determinantes rasgos de oralidad. La sintaxis poética, aparte de cumplir con el propósito rítmico mencionado, se caracteriza por un enlace fundamentalmente lógico en el cual casi todas las frases se encadenan y subordinan. Jacinto do Prado Coelho compara al "mestre" con el más expresivo de la trilogía heteronímica, Álvaro de Campos: "Ambos dão livre curso ao pensamento interrogando retóricamente, exclamando, recorrendo a giros sintáticos que imprimam vivacidade e ênfase persuasiva à linguagem".14

Sin embargo, Caeiro no utiliza la exclamación con el vigor ni la frecuencia de Campos. El poeta-pastor prefiere comunicar su mensaje claramente, sin el nervioso furor de su frenético discípulo. En sus poemas, de acuerdo a Messner, la interrogación retórica apenas aparece sesenta y ocho veces y la exclamación treinta y dos veces. Es de señalar que el proceso exclamativo en Caeiro parece ser más bien el asombro ante la naturaleza y no el grito existencial, violento e histérico, de Álvaro de Campos, "el más histéricamente histérico en mí", según confiesa Fernando Pessoa en una carta a Adolfo Casais Monteiro.15 Comparemos estos momentos histriónicos de Álvaro de Campos con el candoroso asombro de Caeiro en el poema XXVI de Poemas Inconjuntos:

Ah! querem uma luz melhor que a do Sol!
Querem prados mais verdes do que estes!
Querem flores mais belas do que estas que vejo!
A mim este Sol, estes prados, estas flores contentam-me.
Mas, se acaso me descontentam,
O que quero é um sol mais sol que o Sol,
O que quero é prados mais prados que estes prados,
O que quero é flores mais estas flores que estas flores –
Tudo mais ideal do que é do mesmo modo e da mesma maneira!

Igualmente raras, son la acumulación de metáforas, metonímias y sinestesias de la tradición saudosista. En esto se anticipa a la nueva escuela francesa de belles lettres para la cual el uso repetido del tropo denuncia un limitado y seductor subjetivismo. Alain Robbe-Grillet, estudia la función neutralizadora de esta imagen retórica en su ensayo "nature, humanism, tragédie" al observar que:

La métaphore, qui est censée n'exprimer qu'une comparaison sans arrière-pensée, introduit en fait une communication souterraine, un mouvement de sympathie (ou d'antipathie) qui est sa véritable raison d'être. Car, en tant, que comparaison, elle est presque toujours une comparaison inutile, qui n'apporte rien de nouveau à la description.16

Según el crítico y novelista francés, esta "comunicación secreta" entre el autor y el lector internaliza la naturaleza de las cosas y, al apropiarla, la corrompe de tal forma que sus componentes se antropoformizan, desechando así sus caracteristicas más esenciales. La metáfora, nos advierte Robbe-Grillet, nunca es un tropo sin culpa.

La visión clásica de Caeiro no le permite disimular la realidad de su poesía con estas metáforas artificiosas e inútiles. Lo que logra con su reflejo poético de la realidad, despojado de adjetivos excesivos y comparaciones análogas, es darnos los contornos del fenómeno a ser poetizado, de ahí que sea una poesía universal. Para Pessoa, el error del poeta subjetivista de tradiciones románticas es el de preocuparse exclusivamente en exprimir sentimientos íntimos, criterio ese "que o artista objetivo não aceita, porque a arte objetiva é que é arte, por isso que é uma cousa realizada, que passa para fora do artista e não fica nele, como a emoção que a produz".17 Es más, la exuberancia metafórica de la poesía tradicional, exige una constante reflexión por parte del poeta y tiende a impedir la espontaneidad creadora; Caeiro, a quien tanto le importa sólo ver las cosas--apartándose de irrelevantes sensaciones personales--no puede menos que ofrecer versos sin analogías subjetivas.

Por tanto, lo que predomina es el poder sugestivo de la palabra en que raras veces nos da una comparación explícita; sin embargo, la evocación simbólica de la palabra, en un determinado contexto ideológico, le otorga al "mestre" el poder mágico de la voz poética. Maria da Glória Padrão acierta en señalar que "o fluir hídrico" en la repetición del vocablo "río", por ejemplo, sugiere el tiempo. Tal procedimiento artístico en Caeiro-Pessoa concuerda perfectamente con su obsesivo deseo de reducir todo aquello que es intangible y abstracto "à categoria de objeto: isto quer dizer, à categoria de cousa análoga a qualquer cousa que ocupa o mundo exterior".18

Cuando el "mestre" decide emplear la metáfora explícita intenta establecer una relación tan elemental que el efecto de lo sugerido dependerá de la capacidad imaginativa del lector, siendo ésta la que determinará lo prosístico vis-à-vis lo poético en Caeiro. Su propósito es delinear una impresión, un concepto, una sensación, evitando todo proceso interior que ponga en peligro su intención anti-subjetiva. La conjunción "como"--la cual obviamente patenta que el poeta subraya una comparación de índole metafórica--vincula muchas veces una declaración abstracta-emotiva con otra concreta-explicativa: "E se sente a noite entrada / como uma borboleta pela janela" (I); "fiquei sombrio e adoecido e saturno / como um dia em que todo o dia a trovoada ameaça" (IV). Estas comparaciones, sin embargo, por muy escuetas que aparezcan en el contexto de la anti-poesía de Caeiro, denotan una inquietud velada. Estamos, pues, ante una postura creadora que revela, en estos momentos de tensión poética, una subjetividad acongojada; una poética de la sinceridad que intenta ocultar bajo el manto del sensacionismo objetivo o la negación del enfermo pensar del hombre, la angustiada condición humana. No nos olvidemos, en fin, que Alberto Caeiro es nada más, nada menos que una metáfora de Fernando Pessoa; metáfora en que el poeta-pastor se identifica a si mismo en términos metafóricos: "um pastor de cajado na mão, guardando o seu rebanho. Caeiro é assim, um poeta-metáfora".19

En resumen, el estilo sencillo y fluido de Alberto Caeiro refleja su actitud clásica ante la vida: un mundo libre de las complicaciones mentales del hombre moderno. Su bucolicismo sensorialista, el cual permea casi toda su obra, es una manera de evadir, estéticamente, la realidad mecanizada y angustiada del ambiente urbano. Aunque no se le considere poeta, según la definición "tradicional" de la palabra (él mismo rechazó la idea), el "mestre" vio las cosas con esa objetividad esencial que sólo el auténtico (y primitivo) descubrimiento poético alcanza. El mágico encanto del "mestre", así como su original y depurada postura retórica, residen en la capacidad divina de poder transmitir no sólo su filosofía de vida, sino también su poética: "Aquilo de que não se pode falar, é necessário calá-lo".20

René P. Garay
The City College - Graduate School
The City University of New York


Notas:
1. En carta a Adolfo Casais Monteiro, Fernando Pessoa también se torna discípulo de la ficción-Caeiro cuando confiesa que: "E o que se seguiu foi o aparecimento de alguém em mim, a quem dei desde logo o nome de Alberto Caeiro. Desculpe-me o absurdo da frase: aparecera em mim o meu mestre." En Fernando Pessoa, Páginas de Doutrina Estética (Lisboa: Inquérito, 1946), p. 264.
2. José Barbosa Machado. "Alberto Caeiro: O Guardador de Rebanhos." En Vida e Obra de Fernando Pessoa. CD-ROM (Porto: Porto Editora, 1998). Todos los textos que se citan proceden de esta colección electrónica.
3. Adolfo Casais Monteiro, Estudos Sobre a Poesia de Fernando Pessoa (Rio de Janeiro: Livraria Agir, 1958), pp. 157-58.
4. Le Gardeur de Tropeaux et les Autres Poèmes d'Alberto Caeiro (Paris: Gallimard, 1960), p. 12.
5. "Fernando Pessoa as Anti-Poet: Alberto Caeiro", Bulletin of Hispanic Studies, XLVI (Janeiro, 1969).
6. Pessoa Revisitado: Leitura Estruturante do Drama em Gente (Porto: Inova, 1973), p. 41.
7. "Alberto Caeiro ou le degré zéro de la poésie" Sillages, I (1972), p. 55.
8. El arco y la lira (México: Fondo de Cultura Económica, 1956), p. 68. Pessoa, en un ensayo de estética literaria (1930?), insiste en este mismo elemento fónico: "Poesia e prosa não se distinguem, pois, senão pelo ritmo. O ritmo corresponde, é certo, a um movimento íntimo da alma;" En Fernando Pessoa. Páginas de Estética e de Teoria e Crítica Literarias. George Rudolf Lind y Jacinto do Prado Coelho, eds. (Lisboa: Atica, 1973), p. 76.
9. Diversidade e Unidade em Fernando Pessoa (Lisboa: Verbo, 1969), p. 25.
10. El arco y la lira, p. 27 y 29.
11. "Alberto Caeiro", p. 55.
12. "Algumas observações sobre a estadística lingüística aplicada a Fernando Pessoa" in Revista de Portugal, XXXV (Janeiro, 1970), p. 35.
13. Fernando Pessoa, Páginas Intimas e de Auto-Interpretação (Lisboa: Atica, 1966), p. 355.
14. Diversidade, p. 34.
15. Pessoa. Obra Poética. Miguel Angel Viqueira, ed. (Barcelona: Ediciones 29, 1997), Tomo I, p. 319.
16. Pour un Noveau Roman (Paris: Les Editions de Minuit, 1963), p. 60.
17. Fernando Pessoa: Páginas de Estética, p. 18.
18. Páginas Intimas, p. 179.
19. José Augusto Seabra, Fernando Pessoa ou o Poetodrama (Lisboa: INCM, 1988), p. 158.

20. Ludwig Wittgenstein, Tractatus Logico-Philosophicus. En "Sobre Caeiro e Alguma Filosofia", Pedro Aruaújo Figueiredo. Actas do 10 Congreso Internacional de Estudos Pessoanos (Porto: Brasília Editora, 1978), p. 628.